Las olas de la vida

 

Un muchachito se hizo un barquito de madera y salió ha probarlo en el lago, pero sin darse cuenta, el botecito impulsado por un ligero viento fue más allá de su alcance.

Apenado corrió ha pedir ayuda a un muchacho mayor, que se hallaba cerca, que le ayudara en su apuro.

Sin decir nada el muchacho comenzo a recoger piedras y echarlas, al parecer en contra del barquito; el pequeño pensó que no tendría su bote otra vez y que el muchacho grandote se estaba burlando de el; hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote cada piedra iba un poco más allá de éste y originaba una pequeña ola que hacía retroceder el barco hasta la orilla.

Cada piedra estaba calculada y por último el juguete fue traído al alcance del niño, que quedó muy feliz y agradecido a su improvisado amigo.

Reflexión:

A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables, sin sentido ni plan y hasta nos parece que nos hunde, pero si esperamos y tenemos confianza en Dios nos daremos cuenta de que cada prueba, es como una piedra arrojada sobre las aguas de nuestra vida, que nos trae más cerca de nuestro objetivo.

La vida podríamos verla como un laberinto con muchos caminos por tomar, en el camino que elijamos podemos estrellarnos contra las paredes cuando las circunstancias son difíciles, pero por qué angustiarnos, preocuparnos o renegar de los problemas, tomemos una actitud positiva….¿Que?….¿es difícil? !claro que lo es!.

Pero obviamente no construiremos nuestra pirámide en veinticuatro horas, debemos perseverar, porque ni el talento, ni la suerte, ni las buenas relaciones, nos pueden ayudar, sólo perseverando, por nosotros mismos no por los demás y para los demás, podemos alcanzar nuestras propias metas.

 

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Acerca de Beatriz Coria

Me llamo Beatriz del Carmen, nací el 27 de Diciembre, en Río Cuarto, Si Dios me lo permite voy ha cumplir 73 años, soy descendiente de italianos-criollos. Quedé huérfana siendo muy niña y ayude a mi madre a criar mi hermanito de 2 años.Hoy estoy jubilada y he encontrado el tiempo para dedicarme a lo que me gustó siempre,bucear en el alma del ser humano.Estoy casada hace 50 años con Ignacio y tenemos tres hijos : Guillermo, Claudio y Sandra. Estoy feliz de compartirlo con Uds.
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