El niño que quería ser televisor

 

 

 

La que sigue es la sorprendente y enjundiosa oración de un niño. Dio vueltas por Internet como tantas historias sin autor.

“Señor, esta noche, te pido algo especial. Quisiera convertirme en un televisor, quisiera ocupar su lugar en la casa. Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa. Es decir, tener un cuarto especial para mí y reunir a los miembros de mi familia a mi alrededor. Ser tomado en serio cuando hablo y convertirme en el centro de atención al que todos quieren escuchar, sin interrumpirle ni cuestionarle.

Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona y tener la compañía de mi padre, cuando llega a casa, aunque esté cansado del trabajo. Y que mi madre me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme. Y que mis hermanos se peleen para estar conmigo. Y que pueda divertir a todos, aunque a veces, no les diga nada. Quisiera vivir la sensación de que lo dejan todo para pasar unos momentos a mi lado.

¡Señor, no te pido mucho, sólo vivir lo que tiene cualquier televisor!”

 

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Acerca de Yolanda López

Llegué a este mundo, un día de primavera, hace un poco más de 50 años. La vida me llevó, siendo jovencita, a la ciudad de La Plata (Bs. As.) donde conocí al papá de mis cinco hermosos hijos. Tres de ellos nacieron en esa linda ciudad de las diagonales. Los otros dos son riocuartenses, como yo. Cursé estudios universitarios y tuve, siempre, una especial vocación por la docencia, por el aprendizaje de idiomas y por realizar tareas en equipo, compartiendo con otros. Quizás, el hecho de haber practicado, desde niña, deportes en equipo como volei y atletismo (la carrera de posta de 4 por 4 en la que 4 atletas se pasan la posta cada 100 m era la que definía resultados en los campeonatos) hizo que siempre busque hacer cosas “con los demás”. Soy abuela de una princesita de 3 años y de 2 príncipes de 1 año y de 10 meses. Me gusta que me llamen Yoli. Apuesto siempre a la vida y, pase lo que pase, la familia es lo primero. Hace unos años, no satisfecha con mi estado civil, decidí cambiarlo. Y aquí estoy, diseñando, paso a paso, con la ayuda de mis seres queridos y de mi fe en Dios, un nuevo estilo de vida. No fue fácil pero reflexioné, tomé nota y a otra cosa. Queda mucho por andar y, sobre todo ¡Por aprender y compartir!
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Una respuesta a El niño que quería ser televisor

  1. mariana dijo:

    Jummm