8 de marzo de 2012: Día Internacional de la Mujer

Día Internacional de la Mujer – Año 2012

Naciones Unidas lanza todos los años un lema para destacar en el Día Internacional de la Mujer. En 2012, la Presidenta de la 56ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer inauguró las sesiones en Nueva York y habló sobre el empoderamiento de la mujer rural y de otros desafíos actuales.

Día Internacional de la mujer – año 2012
“Por el empoderamientos de la mujer rural y su rol en la erradicación de la pobreza y el hambre, el desarrollo sostenible y los desafíos actuales”.

Las mujeres rurales constituyen la cuarta parte de la población del mundo. Son líderes, responsables en la toma de decisiones, productoras, trabajadoras, empresarias y proveedoras de servicios. Sus aportes son fundamentales para lograr el bienestar de las familias,  de las comunidades, y de las economías regionales. Ellas son auténticas agentes de cambio que a través de su liderazgo y participación generan desafíos para enfrentar las crisis financieras y regionales.

Las mujeres rurales representan una gran proporción de la mano de obra agrícola, producen la mayoría de los alimentos que se cosechan, especialmente en la agricultura de subsistencia, y llevan a cabo la mayor parte del trabajo de cuidado no remunerado en las áreas rurales. Es esencial que sus contribuciones sean reconocidas y que sus voces sean oídas en los procesos de toma de decisiones a todos los niveles del gobierno y al interior de las organizaciones rurales, afirma el documento publicado por Naciones Unidas.

El empoderamiento económico de las mujeres rurales es fundamental. Naciones Unidas sostiene que “si las mujeres rurales tuviesen un acceso equitativo a los recursos productivos, los rendimientos agrícolas aumentarían y habría entre 100 y 150 millones menos de personas con hambre”.

Las mujeres rurales enfrentan mayores dificultades que los hombres para tener acceso a los servicios públicos, la protección social, las oportunidades de empleo y los mercados e instituciones locales y nacionales a causa de las normas culturales, de las inquietudes en torno a la seguridad y de la falta de documentos de identidad. Un estudio reciente de ONU Mujeres mostró que el porcentaje de mujeres sin documentos de identidad alcanza hasta un 80 por ciento en algunas aldeas de Egipto, lo que entorpece su acceso a la salud, la educación, las pensiones, el trámite de títulos o escrituras de propiedad y otros servicios sociales, además de impedirles ejercer su voto.

Por otra parte, ocho de diez personas sin acceso a una fuente de agua potable mejorada vive en áreas rurales, y son muy a menudo las mujeres y las niñas las encargadas de buscar el agua. Las mujeres rurales pobres pueden trabajar en el campo a la vez que atienden sus responsabilidades domésticas hasta 16 o 18 horas por día. La carga de los trabajos de cuidado no remunerado que tienen las mujeres y niñas debe ser reducida urgentemente mediante mejoras a la infraestructura, tecnologías que economizan la mano de obra y servicios de cuidado en las zonas rurales.

Se ha prestado una atención insuficiente a la situación de las mujeres rurales y las respuestas políticas han sido, por lo general, esporádicas y limitadas en su alcance. El empoderamiento de las mujeres rurales requiere estrategias exhaustivas que atiendan los numerosos obstáculos a los que se enfrentan. Los responsables de las políticas deben adoptar un enfoque sistemático para empoderar a las mujeres rurales.

«También deben asegurarse de que las prioridades de las mujeres rurales estén reflejadas en todos los procesos internacionales, nacionales y locales de gobernanza, incluyendo la creación de políticas, la administración pública, el suministro de servicios y los mecanismos de financiamiento y de rendición de cuentas. Debe darse prioridad a las mujeres y las niñas rurales en el desarrollo rural y en las políticas y programas agrícolas, en los planes nacionales de desarrollo y en las estrategias de reducción de la pobreza a fin de alcanzar el acceso equitativo de las mujeres a los recursos productivos, los servicios esenciales, las oportunidades de empleo y las tecnologías que economizan la mano de obra. Los Estados deben abolir las leyes y cambiar las políticas que discriminan contra las mujeres y las niñas rurales, así como las que limitan los derechos de las mujeres a la tierra, la propiedad y la herencia o que restringen sus capacidades jurídicas».

 Es necesario contar con acciones decididas y con una firme rendición de cuentas para hacer avanzar los derechos, oportunidades y participación de las mujeres rurales. Hay que incrementar las alianzas mundiales para cumplir los compromisos internacionales de hacer avanzar los medios de vida y los derechos de las mujeres rurales. Las mujeres y las niñas rurales no pueden esperar y los gobiernos no deben defraudarlas. Las organizaciones no gubernamentales y las organizaciones comunitarias de mujeres son esenciales para crear conciencia entre las mujeres y las niñas rurales sobre sus derechos, así como las responsabilidades y obligaciones de los gobiernos nacionales y locales a la hora de respetar, proteger y promover esos derechos.

Fuente Consultada: Materna Argentina, el Primer Club de Madres de Latinoamérica.

http://www.materna.com.ar

 

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Acerca de Patricia Costa Pisani

Nací el 16 de Abril de 1983 en la Ciudad de Laboulaye, ubicada al sur de la Provincia de Cba. A los 18 años me trasladé a la Ciudad de Rio Cuarto para iniciar mis estudios universitarios. Soy Licenciada en Psicopedagogía. También, en Río Cuarto encontré a Matías, el compañero de mi vida, con quien formamos una familia y somos papás de Tomás de cuatro años, una personita que ilumina nuestros dias con su amor y dulzura…Me gusta mucho estar informada y todos los días aprender algo nuevo y mucho mejor si ese aprendizaje implica un encuentro con el otro… Por eso me uno a este grupo, para aprender de ustedes y con ustedes y así JUNTOS, a través de relatos, experiencias de vida, poemas, cuentos, música, imágenes, ABRIR NUEVOS CAMINOS DE VIDA…
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