Los Hombres son de Marte las Mujeres son de Venus

La presente publicación, es solo un resumen de tan interesante libro, que no tendrías que dejar de leer.

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Introducción

Aunque todos convendrían en que hombres y mujeres son diferentes, la mayoría de la gente no sabe hasta que punto lo son. En los últimos diez años muchos libros avanzaron con firmeza en el intento de definir estas diferencias. Aunque se han logrado importantes progresos, muchos son parciales y desafortunadamente refuerzan la desconfianza y el resentimiento hacia el sexo opuesto.

Se considera en general que un sexo es víctima del otro. Se necesitaba una guía definitiva para comprender la saludable diferencia entre hombres y mujeres. Para mejorar las relaciones entre los sexos, es necesario crear una comprensión de nuestras diferencias que aumente nuestra autoestima y dignidad personal y que inspire al mismo tiempo la confianza mutua, la responsabilidad personal, una mayor cooperación y más amor. Después de haber interrogado a más de veinticinco mil participantes en mis seminarios sobre relaciones, he podido definir en términos positivos de que manera son diferentes los hombres y las mujeres. Cuando explore dichas diferencias sentirá que las paredes del resentimiento y desconfianza desaparecen.

La apertura del corazón lleva a una mayor indulgencia y una creciente motivación para dar y recibir amor y apoyo. Con este nuevo conocimiento espero que usted vaya más allá de las sugerencias de este libro y continúe desarrollando formas para poder relacionarse afectuosamente con el sexo opuesto.

Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus revela nuevas estrategias para reducir la tensión en las relaciones y crear mas amor al reconocer en primer lugar con gran detalle la diferencia ente hombres y mujeres. Ofrece luego sugerencias practicas acerca de cómo reducir la frustración y el desencanto y crear una mayor felicidad y contacto intimo. Las relaciones no deben ser una lucha. La tensión, el resentimiento o el conflicto solo existen cuando no existe comprensión mutua. De manera que mucha gente se siente frustrada en sus relaciones. Aman a sus compañeros pero cuando hay tensión no saben que hacer para mejorar las cosas. Al comprender cuan completamente diferentes son los hombres y las mujeres, usted aprenderá nuevas formas de relacionarse, de escuchar y de apoyar al sexo opuesto de manera satisfactoria. Aprenderá a crear el amor que merece. Cuando lea este libro podrá preguntarse como alguien puede tener éxito en su relación prescindiendo de él.

Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus es un manual de relaciones afectuosas en los años noventa. Revela de que manera hombres y mujeres difieren en todas las áreas de su vida. Los hombres y las mujeres no solo se comunican en forma diferente, sino que piensan, sienten, perciben, reaccionan, responden, aman, necesitan y valoran en forma diferente. Parecen casi como de planetas diferentes; hablan diferentes lenguajes y necesitan diferente alimento. Esta comprensión ampliada de nuestras diferencias ayuda a resolver la mayor parte de la frustración experimentada cuando uno trata con el sexo opuesto e intenta comprenderlo. Los malentendidos pueden entonces disiparse o ser evitados rápidamente. Las expectativas incorrectas pueden corregirse con facilidad. Cuando uno recuerda que su compañero es tan distinto como alguien de otro planeta, puede relajarse y zanjar las diferencias en lugar de resistirlas o tratar de cambiarlas.

Lo importante es que a través de todo este libro usted aprenda técnicas practicas para resolver los problemas que surgen a partir de sus diferencias. Este libro no es solo un análisis teórico de diferencias psicológicas sino también un manual practico para saber como lograr la creación de relaciones afectuosas. No hay duda de que el proceso de crear una relación afectuosa puede presentar a veces cierto numero de obstáculos. Los problemas son inevitables. Pero estos pueden ser o bien fuentes de resentimiento y rechazo o bien oportunidades para profundizar una relación intima e intensificar el amor, el cuidado y la confianza. Las ideas de este libro no representan una “solución inmediata” para eliminar todos los problemas. Por el contrario, ofrecen un nuevo enfoque a través del cual sus relaciones pueden apoyarlo con éxito en la solución de los problemas de la vida a medida que surgen. Con este nuevo conocimiento usted dispondrá de las herramientas necesarias para obtener el amor que merece y para ofrecer a su compañero el amor y el apoyo que el o ella merece.

En este libro hago muchas generalizaciones acerca de los hombres y las mujeres. Es posible que encuentre algunos comentarios más ciertos que otros… después de todo somos individuos únicos con experiencias únicas. En este libro no planteo directamente el interrogante de por que los hombres y las mujeres son diferentes. Se trata de una pregunta compleja para la que existen muchas respuestas que abarcan desde las diferencias biológicas, la influencia de los padres, la educación y el nacimiento hasta el condicionamiento cultural por parte de la sociedad, los medios y la historia. (Estos temas son explotados con mucha profundidad en mi libro Women, and Relationships: Making Peace with the Opposite Sex.

Aunque al aplicar las ideas de este libro los beneficios son inmediatos, no se reemplaza con ello la necesidad de una terapia y un asesoramiento para relaciones problemáticas o supervivientes de una familia conflictiva. Aun los individuos sanos pueden necesitar una terapia o un asesoramiento en tiempos difíciles. Creo firmemente en la poderosa y gradual transformación que se produce en la terapia, el asesoramiento matrimonial y en los grupos de recuperación. Sin embargo, muchas personas me dijeron que se habían beneficiado mas con esta nueva comprensión de las relaciones que con años de terapia. Creo, sin embargo, que sus años de terapia o de trabajo de recuperación proporcionaron la base que les permitió aplicar estas ideas con tanto éxito en su vida y sus relaciones.

Nunca es tarde para intensificar el amor en su vida. Solo necesita aprender un nuevo camino. Ya sea que se encuentre o no sometido a una terapia, si desea relaciones más satisfactorias con el sexo opuesto, este libro es para usted.

Es un placer compartir con usted los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus. Ojala pueda usted crecer en sabiduría y amor. Ojala que la frecuencia del divorcio disminuya y el numero de matrimonios felices aumente. Nuestros hijos merecen un mundo mejor.

     Resumen:

(Ideas y/o consejos mas destacados en el libro)

LOS HOMBRES SON DE MARTE Y LAS MUJERES DE VENUS

JOHN GRAY


COMO PUEDE UNO INADVERTIDAMENTE HACER QUE SU PAREJA SE ALEJE

Sin el conocimiento de lo que resulta importante para el sexo opuesto, hombres y mujeres no se dan cuenta de hasta que punto pueden llegar a lastimar a su pareja. Podemos ver que tanto los hombres como las mujeres se comunican inadvertidamente en formas que no solo son contraproducentes sino que pueden significar un cambio de rumbo.

Hombres y mujeres hieren mutuamente sus sentimientos cuando no entienden el tipo fundamental de amor que necesitan. Las mujeres no se dan cuenta en general de las formas de comunicación que no sirven de apoyo y que son perjudiciales para el ego masculino. Una mujer puede intentar mostrarse sensible frente a los sentimientos de un hombre, pero debido a que sus necesidades de amor primarias son diferentes alas de ella, no logra anticipar instintivamente las necesidades del hombre.

A través de la comprensión de las necesidades primarias de amor de un hombre, una mujer puede tener mayor conciencia y sensibilidad respecto de las fuentes de descontento masculino. La siguiente es una lista de errores comunes de comunicación que cometen las mujeres con respecto a las necesidades fundamentales de amor del hombre.

Errores de las mujeres

Por que el no se siente amado

1. Ella trata de mejorar el comportamiento de él o de ayudarlo, ofreciéndole consejos no solicitados.

1. No se siente amado porque ella ya no confía en él.

2. Trata de cambiar o controlar el comportamiento de su pareja compartiendo sus sentimientos negativos (Es bueno compartir sentimientos pero no cuando se intenta manipular o castigar).

2. No se siente amado por ella no lo acepta tal como es.

3. No reconoce lo que él hace por ella pero se queja de lo que no ha hecho.

3. Siente que ella lo da todo por sentado y no se siente amado porque ella no aprecia lo que él hace.

1. Corrige su comportamiento y le dice que hacer como si él fuera un niño.

4. No se siente amado porque no se siente admirado.

5. Expresa sus sentimientos de perturbación directamente con preguntas retóricas: “¿Cómo pudiste hacer eso?”

5. No se siente amado porque piensa que le ha retirado su aprobación. Ya no se siente como el buen muchacho.

6. Cuando él toma decisiones o iniciativas, ella lo corrige o lo critica.

6. No se siente amado porque ella no lo alienta a hacer cosas por sí solo.

Así como las mujeres cometen errores con facilidad cuando no entienden lo que los hombres necesitan fundamentalmente, los hombres también cometen errores. Los hombres en general no reconocen las formas de comunicarse que muestran una falta de respeto y de apoyo hacia las mujeres. Un hombre puede incluso saber que ella se siente desdichada con él, pero salvo que entienda por que ella no se siente amada y que es lo que ella necesita, no podrá cambiar su enfoque.

Mediante la comprensión de las necesidades primarias de la mujer, un hombre puede mostrase más sensible y respetuoso de las necesidades de su mujer. La siguiente es una lista de errores de comunicación cometidos por los hombres con respecto a las necesidades emocionales primarias de la mujer.

 

Los errores cometidos por los hombres

Por que ella no se siente amada

1. Él no escucha, se distrae con facilidad, no hace preguntas que muestren interés o preocupación.

1. Ella no se siente amada porque él no muestra atención o interés.

2. Toma los sentimientos de la mujer en forma literal y la corrige. Piensa que ella esta pidiendo soluciones, de manera que ofrece consejos.

2. No se siente amada porque él no la entiende.

3. Escucha pero luego se enoja y le echa la culpa por perturbarlo o deprimirlo.

3. No se siente amada porque él no respeta sus sentimientos.

4. Minimiza la importancia de los sentimientos o necesidades de su pareja. Considera que los niños o el trabajo son más importantes.

4. No se siente amada porque él no se dedica a ella y no la reverencia como algo especial.

5. Cuando ella esta perturbada, él explica porque él tiene la razón y por que ella no debería sentirse perturbada.

5. No se siente amada porque el no reafirma sus sentimientos, sino que, por el contrario, la hace sentir equivocada y sin apoyo.

6. Después de escuchar no dice nada o simplemente se aleja.

6. Ella se siente insegura porque no obtiene la tranquilidad que necesita.

 CUANDO EL AMOR FRACASA

El amor a menudo fracasa porque la gente instintivamente de lo que quiere. Por el hecho de que las necesidades primarias de amor de una mujer son recibir atención, comprensión y demás, ella le da automáticamente a su pareja masculina mucho cuidado y comprensión. Para un hombre, ese tipo de cuidado equivale a menudo a sentir que ella no confía en él. Recibir confianza, y no interés, constituye una necesidad fundamental del hombre.

Por lo tanto, cuando él no responde en forma positiva a la demostración de interés de su pareja, esta no puede entender porque él no aprecia su apoyo. Él, por supuesto, ofrece su propio tipo de amor, que no es el que ella necesita. De manera que quedan atrapados en un círculo vicioso al no poder satisfacer las necesidades del otro.

Beth se lamentaba diciendo: “No puedo seguir dando sin recibir. Arthur no aprecia lo que le doy. Lo amo, pero él no me ama”.

Arthur se lamentaba diciendo: “Nada de lo que hago es suficientemente bueno. Probé todo pero ella sigue sin amarme. Yo la amo, pero simplemente no funciona”.

Beth y Arthur estuvieron casados durante ocho años. Ambos creían que tenían que rendirse porque no se sentían amados. Irónicamente, los dos afirmaban dar más de lo que recibían. Beth creía que estaba dando más, mientras que Arthur pensaba que estaba dando lo máximo. En verdad, ambos daban, pero ningunos de los dos recibía lo que necesitaba.

Se amaban, pero por no entender las necesidades fundamentales de su pareja, al amor no funcionaba bien. Beth daba lo que necesitaba recibir, mientras que Arthur daba lo que él quería. Gradualmente se sintieron agotados.

Mucha gente se rinde cuando las relaciones se tornan demasiado difíciles. Las relaciones se facilitan cuando entendemos cuales son las necesidades fundamentales de nuestra pareja. Sin dar más sino dando lo que se requiere, no nos agotamos. Esta comprensión de los doce tipos diferentes de amor explica finalmente por que fracasan nuestros sinceros intentos de amor. Para satisfacer a su pareja, uno necesita aprender la manera de dar el amor que él o ella fundamentalmente necesita.

APRENDER A ESCUCHAR SIN ENOJARSE

Un hombre puede tener éxito en satisfacer las necesidades primarias de amor de una mujer, en primer lugar, a través de la comunicación. Tal como lo hemos analizado anteriormente, la comunicación resulta especialmente importante en Venus. Para lograrla es preciso aprender a escuchar los sentimientos de una mujer, derramando sobre ella mucho cuidado, comprensión, respeto, devoción, reafirmación y tranquilidad.

Uno de los problemas más grandes para los hombres cuando intentan escuchar a las mujeres es que se sienten frustrados o enojados porque olvidan que las mujeres son de Venus y se comunican de diferente manera. El cuadro siguiente destaca algunas manera de recordar dichas diferencias y presenta algunas sugerencias sobre lo que hay que hacer.

COMO ESCUCHAR SIN ENOJARSE

Que hay que recordar

Que hacer y que no hacer

1. Recuerde que la ira surge por no comprender el punto de vista de la mujer, y eso nunca es culpa de ella.

1. Asuma la responsabilidad de comprender. No le eche la culpa a ella por sentirse perturbado. Comience de nuevo tratando de comprender.

2. Recuerde que los sentimientos no siempre tienen sentido de inmediato; no por ello dejan de ser válidos o no necesitan empatía.

2. Respire hondo, ¡No diga nada! Relájese y no trate de controlar nada. Trate de imaginar como se sentiría si viera el mundo a través de los ojos de ella.

3. Recuerde que la ira puede surgir por no saber que hacer para mejorar las cosas. Aun cuando ella no se sienta inmediatamente mejor, resulta útil escucharla y comprenderla.

3. No la culpe por no sentirse mejor con sus soluciones. ¿Cómo puede sentirse mejor si las soluciones no son lo que ella necesita? Resista el impulso de ofrecer soluciones.

4. Recuerde que no tiene por que estar de acuerdo para comprender su punto de vista o para ser apreciado como buen oyente.

4.Si desea expresar un punto de vista diferente, asegúrese de que ella haya concluido y luego formule su punto de vista antes de ofrecer el suyo. No levante la voz.

5. Recuerde que no tiene por que comprender plenamente el punto de vista de ella para tener éxito en ser un buen oyente.

5. Hágale saber que no entiende pero que quiere hacerlo. Asuma la responsabilidad de no entender, no la juzgue ni sugiera que es imposible entenderla.

6. recuerde que usted no es responsable por la forma en que ella se siente. Puede parecer como si ella le echara la culpa, pero en realidad lo que necesita es ser comprendida.

6. Absténgase de defenderse hasta que ella siente que entiende y se interesa por ella. En ese momento si podrá explicarse o disculparse con ella.

7. Recuerde que si ella lo hace enojar realmente es porque probablemente no confía en usted. En lo muy profundo hay una niñita asustada que tiene miedo de abrirse y ser herida y que necesita su bondad y su comprensión.

1. No discuta sus sentimientos y opiniones. Tómese su tiempo y analice las cosas más tarde, cuando haya menos carga emocional.

Practique la técnica de la Carta de Amor tal como se las describe en el capítulo 11.

Cuando un hombre puede escuchar los sentimientos de una mujer sin enojarse y sin sentirse frustrado, le esta ofreciendo a su mujer un maravilloso regalo. Hace que ella se sienta segura al expresarse. Cuanto más pueda ella expresarse, mas escuchada y comprendida se sentirá y tanto más estará en condiciones de brindarle al hombre la confianza. La aceptación, el aprecio, la admiración, la aprobación y el aliento que necesita.

 

COMO TRANSMITIRLE CONFIANZA A UN HOMBRE

Así como los hombres tienen que aprender el arte de escuchar para satisfacer las necesidades de amor fundamentales de las mujeres, las mujeres tienen que aprender el arte de transmitir confianza. Cuando una mujer se asegura el apoyo de un hombre, le brinda a este la posibilidad de ser todo lo que puede ser. Un hombre siente que posee esas facultades cuando alguien confía en él, cuando es apreciado, aceptado, admirado, aprobado y alentado.

Como en el caso de nuestra historia del caballero de brillante armadura, muchas mujeres tratar de ayudar a su hombre mejorándolo, pero en realidad lo debilitan o lo lastiman en forma inadvertida. Cualquier intento de cambiarlo hace que desaparezcan la confianza, la aceptación, el aprecio, la admiración, la aprobación y el aliento afectuosos que constituyen sus necesidades fundamentales.

El secreto de darle plenas facultades al hombre nunca se relaciona con el intento de cambiarlo o perfeccionarlo. Ciertamente uno puede querer que cambie; pero no actúe guiada por ese deseo. Solo si él solicita directa y específicamente algún consejo se encuentra abierto a recibir asistencia para cambiar.

El secreto de darle plenas facultades al hombre nunca se relaciona con el intento de cambiarlo o perfeccionarlo.

 

 OFREZCA CONFIANZA NO CONSEJOS

En Venus, el hecho de ofrecer un consejo es considerado como un gesto afectuoso. Pero no en Marte. Las mujeres tienen que recordar que los marcianos solo ofrecen consejos si se los solicitan en forma directa. Una forma de mostrar amor es confiar en que el otro marciano resuelva sus problemas por su propia cuenta.

Esto no significa que una mujer deba reprimir sus sentimientos. Es lógico que ella se sienta frustrada o incluso enojada siempre que no intente cambiarlo. Cualquier intento de cambiarlo resulta negativo y contraproducente.

Cuando una mujer ama a un hombre, a menudo comienza a tramar perfeccionar su relación. En su exuberancia convierte a su pareja en el blanco de sus perfeccionamientos. Comienza un proceso gradual que apunta a rehabilitarlo lentamente.

POR QUE LOS HOMBRES SE RESISTEN A CAMBIAR

La mujer trata de cambiar o de perfeccionar al hombre de muchas maneras. Piensa que sus intentos de cambiarlo son afectuosos, pero él se siente controlado, manipulado, rechazado y no amado. Él la rechazará obstinadamente porque siente que ella lo rechaza a él. Cuando una mujer trata de cambiar a un hombre, este no recibe la confianza y la aceptación que realmente necesita para cambiar y crecer.

Cuando hago la pregunta en una sala llena de cientos de hombres y mujeres, todos afirman haber tenido la misma experiencia cuanto más trata una mujer de cambiar a un hombre, mas resistencia encuentra.

El problema es que cuando un hombre se resiste a sus intentos de perfeccionarlo, la mujer malinterpreta su respuesta. Piensa erróneamente que él no quiere cambiar, probablemente porque no la ama lo suficiente. Sin embargo, la verdad es que él se resiste a cambiar porque cree que no es lo suficientemente amado. Cuando un hombre siente que recibe confianza, aceptación, aprecio, y demás, comienza a cambiar, a crecer y a mejorar en forma automática.

DOS TIPOS DE HOMBRE / UN TIPO DE COMPORTAMIENTO

Existen dos tipos de hombres. Uno se transformará en una persona increíblemente obstinada y defensiva cuando una mujer trata de cambiarlo, mientras que el otro se mostrará de acuerdo en cambiar pero más tarde se olvidará y regresará a su antiguo comportamiento. Un hombre o bien se resiste en forma activa o en forma pasiva.

Cuando un hombre no se siente amado tal como es, repetirá, ya sea en forma consciente o inconsciente, el comportamiento que no es aceptado.

Experimenta un impulso a repetir el comportamiento hasta sentirse amado y aceptado.

Para que un hombre pueda mejorar necesita sentirse amado con aceptación. De lo contrario se defiende y sigue siendo él mismo. Necesita sentirse aceptado tal como es y luego, por sus propios medios, buscará formas de mejorar.

 

LOS HOMBRES NO QUIEREN SER MEJORADOS

Así como los hombres quieren explicar porque las mujeres no deberían sentirse perturbadas, las mujeres quieren explicar por que los hombres no deberían comportarse de la manera en que lo hacen. Así como los hombres pretenden erróneamente “componer” a las mujeres, estas tratan equivocadamente de “perfeccionar” a los hombres.

Los hombres ven el mundo a través de ojos marcianos. Su lema es: “No lo arregles si no esta descompuesto”. Cuando una mujer trata de cambiar a un hombre, este recibe el mensaje de que ella piensa que esta “descompuesto”. Esto hiere al hombre y lo coloca en una posición muy defensiva. No se siente amado ni aceptado.

Un hombre necesita ser aceptado más allá de sus imperfecciones. Aceptar las imperfecciones de una persona no resulta fácil, en especial, cuando vemos de que manera podría mejorar. Sin embargo, esto se torna más fácil cuando comprendemos que la mejor manera de ayudarlo a crecer es abandonar la idea de tratar de cambiarlo de alguna manera.

El cuadro siguiente enuncia las maneras en que una mujer puede apoyar a un hombre en su crecimiento y cambio, abandonando el intento de cambiarlo de alguna forma:

 

COMO ABANDONAR LA IDEA DE TRATAR DE CAMBIAR A UN HOMBRE

Lo que ella necesita recordar

Lo que ella puede hacer

1. Recuerde: no le haga demasiadas preguntas cuando él se encuentre perturbado; de lo contrario sentirá que esta tratando de cambiarlo.

1. Ignore que él esta perturbado o menos que él quiera hablar del tema. Muestre algún interés inicial, pero no demasiado, como una invitación a hablar.

2. Recuerde: abandone la idea de tratar de mejorarlo de cualquier modo que sea. Para crecer, él necesita su amor y no su rechazo.

2. Confíe en que él crecerá por sus propios medios. Comparta sentimientos pero sin la exigencia de que cambie.

3. Recuerde: cuando usted ofrece consejos no solicitados, él puede sentir falta de confianza, control o reclamo.

3. Practique la paciencia y confíe en que él aprenderá por su cuenta lo que necesita aprender. Espere hasta que él solicite su consejo.

4. Recuerde: cuando un hombre se torna obcecado y se resiste al cambio, no se siente amado; teme admitir sus errores por miedo a no ser amado.

4. Practique mostrándole que no tiene que ser perfecto para mejorar su amor. Practique el perdón. (Véase capítulo 11)

5. Recuerde: si usted hace sacrificios esperando que él haga lo mismo por usted, él se sentirá entonces presionado a cambiar.

5. Practique hacer cosas por su cuenta sin depender de él para sentirse feliz.

6. Recuerde: usted puede compartir sentimientos negativos sin tratar de cambiarlo. Cuando él se siente aceptado le resulta más fácil escuchar.

6. Cuando comparta sentimientos, hágale saber que no esta tratando de decirle que tiene que hacer sino que quiere que él tome en cuenta sus sentimientos.

7. Recuerde: si usted le da instrucciones y toma decisiones por él, se sentirá corregido y controlado.

7. Relájese y entréguese. Practique la aceptación de la imperfección. Haga que los sentimientos del hombre sean más importantes que la perfección y no sermonee ni corrija.

 

Cuando hombres y mujeres aprenden a apoyarse mutuamente en las formas que resultan más importantes para sus necesidades propias y únicas, el cambio y el crecimiento se tornan automáticos. Con un mayor conocimiento de las seis necesidades fundamentales de su pareja, uno puede reorientar su apoyo afectuoso según sus necesidades y lograr que sus relaciones se vuelvan mucho más fáciles y satisfactorias.

 

9. CÓMO EVITAR LAS DISCUSIONES

Uno de los desafíos más difíciles en nuestras relaciones afectivas es el manejo de las diferencias y los desacuerdos. A menudo, cuando las parejas no están de acuerdo, sus diferencias pueden transformarse en discusiones y luego, sin mucho aviso, en verdaderas batallas. De repente, dejan de hablar en forma afectuosa y automáticamente comienzan a herirse mutuamente: se culpan, se quejan, exigen, caen en el resentimiento y en la duda.

Hombres y mujeres que discuten en esa forma no solo hieren sus sentimientos sin que perjudican su relación. Así como la comunicación constituye el elemento más importante en una relación, las discusiones pueden ser el elemento más destructivo, porque cuanto más cerca estamos de alguien más fácil resulta herirlo o ser herido.

Para todos los fines prácticos recomiendo especialmente a todas las parejas que no discutan. Cuando dos personas no están, involucradas sexualmente les resulta más fácil conservar las distancias y ser objetivas en el momento de discutir o debatir. Pero cuando las parejas involucradas y, en especial, sexualmente, discuten, pueden con facilidad tomar las cosas en forma personal.

Como pauta básica: no discuta nunca. En lugar de ello, analice los pro y los contra de algo. Negocie lo que quiere pero no discuta. Es posible ser sincero, abierto, expresar incluso sentimientos negativos sin discutir ni pelear.

Algunas personas se pelean todo el tiempo y gradualmente su amor muere. En el otro extremo, algunas parejas suprimen sus sentimientos sinceros a fin de evitar el conflicto y no discutir. Como resultado de suprimir sus verdaderos sentimientos, también pierden contacto con sus sentimientos afectuosos. Una pareja esta librando una guerra mientras que la otra esta pasando por una guerra fría.

Es mejor que una pareja encuentre un equilibrio entre esos dos extremos. Al recordar que somos de diferentes planetas y al desarrollar así buenas comunicaciones, resulta posible evitar discusiones sin tener que suprimir los sentimientos negativos y las ideas y deseos conflictivos.

 

QUÉ OCURRE CUANDO DISCUTIMOS

Si uno no comprende que los hombres y las mujeres son diferentes resulta muy fácil iniciar discusiones que lastiman no sólo a nuestra pareja sino a uno mismo. El secreto para evitar las discusiones es la comunicación afectuosa y respetuosa.

Las diferencias y los desacuerdos lastiman menos que la forma en que uno los comunica. Idealmente, una discusión no tiene porque lastimar; por el contrario, puede ser simplemente una atractiva conversación que exprese nuestras diferencias y desacuerdos. (Resulta inevitable que en algunos momentos las parejas tengan diferencias y desacuerdos.) Pero desde un punto práctico, la mayoría de las parejas comienzan a discutir sobre algo y en cinco minutos ya están discutiendo sobre la manera en que están haciéndolo.

En forma inadvertida comienzan a lastimarse mutuamente; lo que pudo haber sido una discusión inocente, fácilmente resuelta con una mutua comprensión y aceptación de las diferencias, degenera en una batalla. Se niegan entonces a aceptar o comprender el contenido del punto de vista de su pareja por la manera de enfocar la situación.

La salida para una discusión implica ampliar o restringir nuestro punto de vista a fin de integrar el punto de vista del otro. Para llevar a cabo dicha restricción necesitamos sentirnos apreciados y respetados. Si la actitud de nuestra pareja no es afectuosa, nuestra autoestima puede sentirse realmente herida al incorporar su punto de vista.

Cuanto mayor intimidad tengamos con alguien, más difícil resulta escuchar objetivamente su punto de vista sin reaccionar ante sus sentimientos negativos. Para protegernos del hecho de sentirnos indignos de su respeto o aprobación, surgen defensas automáticas para resistirse al punto de vista del otro. Aun cuando estamos de acuerdo con su punto de vista, podemos obstinadamente persistir en la discusión. 

La mayoría de las parejas comienzan a discutir sobre algo y en cinco minutos están discutiendo sobre la manera en que están haciéndolo.

 

 POR QUÉ LASTIMAN LAS DISCUSIONES

No es lo que decimos lo que lastima, sino como lo decimos. En general, cuando un hombre siente que se lo pone en tela de juicio, su atención se centra en hacer lo correcto y olvida ser afectuoso. Automáticamente su capacidad para comunicarse en un tono afectuoso, respetuoso y tranquilizador disminuye. No toma conciencia ni del poco interés que demuestra ni del nivel de dolor que le causa a su pareja. En esos momentos, un simple desacuerdo puede parecerle a la mujer como un ataque; un pedido se transforma en una orden. Naturalmente, la mujer se resiste ante esa actitud poco afectuosa aun cuando, en otra circunstancia, se hubiese mostrado receptiva al contenido de las palabras d su pareja.

Un hombre lastima inadvertidamente a su pareja al hablar en forma despreocupada y luego cuando trata de explicar por que ella no tendría que sentirse perturbada. Supone erróneamente que ella no acepta el contenido de su punto de vista cuando, en realidad, lo que a ella le molesta es su tono poco afectuoso. Por no entender su reacción, él se centra más en explicar el mérito de lo que esta diciendo en lugar de corregir la manera en que lo esta expresando.

No tiene ni idea de que es él el que esta iniciando una discusión; piensa que es ella la que esta discutiendo con él. Defiende su punto de vista mientras ella se defiende de sus agudas expresiones que le resultan dolorosas.

Cuando un hombre no respeta los sentimientos de dolor de una mujer, la invalida y aumenta el dolor de su pareja. Le resulta difícil comprender su dolor porque él no es tan vulnerable a los comentarios y los tonos de despreocupación. Por consiguiente, un hombre ni siquiera puede llegar a darse cuenta de hasta que punto esta lastimando a su pareja, provocando así el rechazo de esta.

Asimismo, las mujeres no se dan cuenta de cómo pueden lastimar a los hombres. A diferencia del hombre, cuando una mujer siente que es puesta en tela de juicio, el tono de su discurso expresa automáticamente desconfianza y rechazo. Ese tipo de rechazo resulta más doloroso para un hombre, en especial cuando se encuentra emocionalmente involucrado.

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María Cecilia Fourcade Galtier

Acerca de María Cecilia Fourcade Galtier

Nací un 7 de junio de 1959, en Río Cuarto, Córdoba; en la cuna de una familia numerosa; descendiente de franceses e italianos, Católicos, con una muy buena educación, costumbres y tradiciones familiares. Mamá de Santiago y Eloy. La música es mi motor. Desde muy niña, me gustó cantar, integrando varios coros de esta ciudad, haciéndolo hasta la actualidad. A los cincuenta años, me dedico a disfrutar de la vida, aplicando la experiencia del pasado, y haciendo las cosas que me apasionan; las que hoy comparto con todos Uds.-
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Una respuesta a Los Hombres son de Marte las Mujeres son de Venus

  1. Tremenda pagina. Estoy contento de haber la encontrado. Es bueno leer algo interesante